martes, 26 de julio de 2011

es solo una historia

Lo vi en la universidad, no lo conocía de antes pero hubo algo en el que me hizo despertar un sentimiento de confianza. Le dije ¡Hola! y como buenos adolescentes lo primero que hablamos fue de fiestas y licor, nos reímos de cosas tontas pero luego me miro y sonrió, al ver esa sonrisa el corazón se me acelero y me dije - ¿que me pasa, acaso esa hermosa sonrisa me hará caer en el mar de sus dulces ojos?-. Y ese fue el momento del silencio incomodo, el cual fue interrumpido por los típicos compañeros metiches, pero que en momentos como este te salvan la vida!. 

Al fin nos quedamos nuevamente solos y ese sentimiento de vergüenza aun estaba presente, el ambiente estaba tenso, nuestras mirabas jugaban encontrarse, hasta que las traviesas manos  se encontraron de manera ¿accidental?, nuevamente mi corazón estaba  punto de estallar y me dije - ¡Calma! no puedo dejar que se de cuanta que con tan solo pronunciar mi nombre tiembla de manera repentina todo mi cuerpo!,  es que esa manera tan suave de pronunciarlo que tiene me hace sentir especial. 

Comenzó a llover y sinceramente no me di cuenta hasta que el me lo dijo, pues estaba tan adentro de sus ojos que el mundo exterior no existía. fuimos a donde nuestros amigos (metiches) Caminando juntos, ¡SI! CAMINANDO JUNTOS  y sin darnos cuenta esa fue la primera vez  de las muchas que venían... 

2 comentarios:

  1. Los inicios siempre son maravillosos...
    Saludines!

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  2. si lo son... hay que cuidarlos para que siempre sea como la primera vez ...

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